Soria en la Historia

Los primeros tenentes de Soria y la Orden del Temple (3)

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De la Soria del Batallador a la Soria de Alfonso VII

 

Poco se ha escrito en la historiografía soriana contemporánea al respecto de los primeros tenentes de Soria y, sin no nos equivocamos, el ensayo más importante relativo a los cinco primeros sigue siendo el ensayo de Francisco Palacios Madrid (Los señores de Soria y su castillo en el siglo XII, Celtiberia, nº. 27, 1977, p. 41-55).

Desde Elige Soria estamos dando a conocer algunos aspectos novedosos para la bibliografía local -ya publicados en otras provincias, pero no referenciados hasta ahora dentro del ámbito sorianista, que nosotros sepamos-, siendo la faceta de cofrades templarios la que más estamos resaltando. Y hasta el momento nos hemos centrado en el cuarto tenente, Miguel Muñoz, que como bien identifica Salvador Remírez Vallejo, se trata del padre de San Martín de Finojosa, abad del monasterio cisterciense soriano de Huerta (Santa María de Huerta) y obispo de Sigüenza.

Como hemos señalado anteriormente, Alfonso I el Batallador es el conquistador de un amplio territorio de la actual provincia de Soria que formaba parte de Al-Andalus.

Conquistas de Alfonso I el Batallador

En 1119 se hace con el control de la comarca existente en torno a la ciudad de Soria y comienza su puebla ( no se puede llamar repoblación, como hacen algunos historiadores, cuando no existen restos arqueológicos, ni documentos indubitables al respecto, de esa presunta Soria medieval anterior a Alfonso I. Como mucho, seguramente tan sólo existía una atalaya o un pequeño recinto de vigilancia en el Cerro del Castillo con una guarnición islámica mínima militar).

Alfonso I el Batallador en Jose Angel Lema Pueyo

En marzo de 1120, para impulsar el poblamiento de Soria el rey Alfonso I otorga a sus habitantes el Fuero Breve, apareciendo entre los confirmantes Pedro Taresa como mayordomo. Alfonso I nombra a Íñigo López (Enneco Lopiz-Lupiz-López) como tenente de Soria, al que seguirá Fortún López, que lo será al menos hasta 1134 (seguramente hasta que es sustituido por Pedro Taresa-Talesa).

Sello de Alfonso I el Batallador -WikipediaEl 8 de marzo de 1126 murió la que había sido su esposa (repudiada en 1114), Urraca I de Castilla. En junio de 1127 tiene lugar el llamado Pacto de Támara  delimitando el territorio de Alfonso I el Batallador y de su hijastro Alfonso VII el Emperador. El Batallador cederá Medinaceli y Sigüenza, pero retiene en su poder, mediante tenentes, casi todo el resto de la provincia, desde San Esteban de Gormaz a Ágreda.

El Batallador, como resume Wikipedia, “hizo testamento en favor de Dios (1131) durante el asedio de Bayona, y más concretamente dejaba como herederas y sucesoras del reino a las órdenes militares de los Templarios, Hospitalarios y del Santo Sepulcro de Jerusalén. Este testamento lo renovó en Sariñena en 1134”. Además, en tales testamentos dona su caballo y armas a la Orden del Temple.

El testamento de El Batallador no se respetó: “Ante el disgusto de los nobles aragoneses y navarros por el resultado del testamento, los aragoneses llegaron al acuerdo de que en Aragón le sucediera su hermano Ramiro, que reinó como Ramiro II el Monje, mientras que en Navarra eligieron a  García Ramírez, el Restaurador, hijo del infante Don Ramiro, que estaba casado con una hija de El Cid. Se separaban así las coronas de Navarra y Aragón después de 50 años, quedando fijadas las fronteras definitivas entre Navarra y Aragón·.

Así mismo en 1136 se reúnen Alfonso VII y Ramiro II y se establecen las fronteras de Aragón y Navarra con Castilla, siendo la frontera con la provincia de Soria la que hay actualmente, pasando el territorio soriano conquistado por El Batallador al reino de Castilla.

 

Pedro Taresa, tenente de Soria y protector del Temple

 

El 3 de julio de 1136 figura como tenente de Soria Pedro Taresa o Atares, quien se llevaba bien tanto con Ramiro II el Monge  y el rey de León y Castilla, Alfonso VII el Emperador“Pocos documentos y detalles tenemos de este tercer señor de Soria, casi ignoto”, escribía Francisco Palacios en su ensayo de 1977 en Celtiberia.  Si hubiera leído a Jerónimo Zurita en el volumen I de sus Anales de Aragón  (1610) seguramente habría escrito muchísimas líneas sobre Pedro Taresa o Atares (Talesa lo llama Palacios Madrid) y no la media docena que escribió en Celtiberia dado que Zurita le dedica tres páginas.

Zurita nos indica que Pedro Atares era sobrino de Fortún Garcés Cajal (“Y su madre se entiende haber sido hermana de don Cajal que era el más poderoso y rico hombre que había de aquellos tiempos en los reinos de Aragón y Navarra”). Fortún Garces Cajal  fue mayordomo de Alfonso I el Batallador y tenente de Nájera (1113-1134); donó  sus posesiones de Tudela y Fontellas a la Orden del Temple.

En Wikipedia leemos: “Pedro de Atarés (c. 1083 – Borja, 21 de febrero de 11511 ). Noble perteneciente a la familia real de Aragón, fue hijo de García Sánchez, señor de Aibar, Atarés y Javierrelatre, a su vez, hijo del conde Sancho Ramírez, hijo bastardo del rey Ramiro I.  Su madre fue Teresa Cajal, hermana de Fortún Garcés Cajal, uno de los más poderosos ricoshombres del reino de Aragón”. Fundó el Monasterio de Veruela en 1146, donde está enterrado y de él quieren descender, como linaje, los Borja del reino de Valencia, incluido el papa Borgia (Alejandro VI).

Tumba de Pedro Taresa-Atares en Veruela.

Tumba de Pedro Taresa-Atares en Veruela.

Zurita indica que Alfonso VII le dió la villa de Borja, tenencia otorgada en 1134 y que retuvo hasta 1146.  En su testamento de 1143 donó Borja y otros pueblos a la Orden del Temple.

Pedro Taresa y Borja en Maria Teresa Ferrer Mallol

Pedro Atares -Cronica del Principado de Cataluña _Jeronimo Pujades vol 8

Pedro Atares, según Zurita, pudo haber sido rey de Aragón y Pamplona si los magnates navarros que querían apoyar su candidatura en Borja no se hubieran sentido menospreciados, entre los cuales estaba Pedro Tizón, consuegro de Miguel Muñoz de Finojosa (co-tenente de Soria en 1140, cofrade templario,  padre de San Martín de Finojosa y abuelo materno del arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada). Pedro Tizón, abuelo paterno de Jiménez de Rada, llegó a ser maestro templario de la encomienda de Novillas, villa que fue donada al Temple (figurando entre los testigos, Pedro Taresa), y fue firme opositor a Pedro Atares en su intento de ser rey aragonés sucediendo a Alfonso I el Batallador. Y, por cierto: Pedro Taresa es uno de los confirmantes del otorgamiento de Novillas al Temple por parte de García Ramírez de Navarra en 1135, encomienda que registró posesiones suyas dentro del territorio soriano.

Pedro Taresa fue también señor de Huesca hacia agosto de 1135 según indica Federico Balaguer (“La ciudad de Barbastro y las negociaciones diplomáticas de Ramiro II”). “Don Pedro Talesa -indica- es quizá el personaje más interesante de la corte de Ramiro II… Los documentos nos demuestran que Pedro Talesa mostró repetidas veces su adhesión a Ramiro II, pero después de la abdicación de éste su actitud fue poco clara. En la segunda mitad de 1135, Don Pedro era, indudablemente, el personaje más importante de la corte aragonesa; señor de Huesca y de impostantes plazas fronterizas, su consejo pesaba mucho en las decisiones reales… No es, pues, extraño que la influencia castellana se dejase sentir en los asuntos aragoneses, ya que don Pedro mantenía cordiales relaciones con Alfonso VII.”

Federico Balaguer estima que asesoró a ambos reyes en los acuerdos territoriales adoptados en 1136 que he citado anteriormente: “Es probable que los primeros acuerdos dejasen la ciudad de Zaragoza en poder de Don Ramiro, reservándose el Emperador las plazas de Calatayud, Soria y Alagón. Más tarde, este acuerdo debió ser modificado dejando todo el ‘regnum Cesaraugustanum’ en poder del Emperador [que lo había sido del rey navarro García Remírez entre septiembre de 1135 y el verano de 1136]. También creo que hay que relacionar con este pacto el cambio de tenencias de Don Pedro Talesa, que, además de conservar sus señoríos habituales, aparece ahora dominando en Sos, importante plaza que vigilaba la frontera de Navarra, y asimismo en Soria. En cambio deja de ser citado como señor de Huesca y se le ve con frecuencia en la corte del Emperador. Don Pedro Talesa mantuvo siempre su política de acercamiento a Castilla y después de la unión de Aragón y Cataluña adoptó una actitud, primero expectante y más tarde hostil al conde Ramón Berenguer, ayudando a García Ramírez de Navarra. Al morir dejó sus señoríos, entre ellos Borja, a los caballeros templarios, perjudicando los intereses de Ramón Berenguer IV”. Y añade: “Parece como si Alfonso VII  y Ramiro II, de acuerdo, hubieran querido poner al frente de la plaza de Soria [en 1136] un noble que gozase de la confianza de ambos”.

 

Sepulcro de un hijo de Pedro Atarés en el monasterio de Veruela según la tradición (dibujo BNE)

Sepulcro de un hijo de Pedro Atarés en el monasterio de Veruela según la tradición (dibujo BNE)

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