Románico de Soria

Santo Tomás Beckett en San Nicolás de Soria y San Miguel de Almazán

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En un artículo anterior – Iglesia de San Nicolás de Soria, unos apuntes-, aportábamos los datos básicos de la historia y arte románico de este templo arruinado en la calle Real del Casco Viejo de la ciudad de Soria, y hoy día 29 de diciembre, dado que en la liturgia católica se honra a Santo Tomás Beckett en este día, idóneo resulta centrar nuestra atención y mirada en lo que queda de las pinturas murales que escenifican su asesinato el 29 de diciembre de 1170.

Estas pinturas que para unos son románicas, para otros protogóticas, y para algunos góticas, se encontraban emparedadas detrás de un muro que tapiaba la arcada de esta capilla sur. Se descubrieron durante los trabajos de restauración de la iglesia realizadas por la Dirección General de Arquitectura a finales de 1977 y en noviembre de dicho año comenzaron a ser restauradas las pinturas murales por parte del Instituto Central de Conservación y Restauración.

Pocos meses después la Revista de Soria publicó el artículo “Las pinturas murales de San Nicolás, en Soria“, escrito por el canónico de la concatedral, Odón Fuente, e incorporaba una fotografía que, comparada con lo que hoy día puede verse, evidencia el deterioro que han sufrido desde entonces en pérdida de color y dibujo. Desde hace unos años se encuentran protegidas por un cristal. La descripción que realiza Odón Fuente es, por tanto, la más cercana iconológicamente aunque es muy escueta (J.J. Ruiz Ezquerro, F. Gutiérrez Baños y José Manuel Rodríguez Montañés, han sido mucho más descriptivos). Mural-de-Santo-Tomás-Becket-en-San-Nicolas-de-Soria-ciudad

 

La descripción del canónigo de San Pedro es  la siguiente:

“Están situadas cubriendo toda la parte superior del arco interior de una pequeña capilla lateral. Miden 1,90 metros de ancho por 4 de alto aproximadamente, a partir del punto de arranque del arco, iniciado por dos cabezas humanas, una a cada lado del arco, en las que todavía puede observarse restos de su primitiva policromía. El conjunto pictórico está distribuido en tres planos perfectamente diferenciados. En el plano inferior se representa, sin duda, con viveza, y minuciosidad de detalle, la escena del asesinato de un alto dignatario eclesiástico, acompañado de su cortejo, durante la celebración de una ceremonia litúrgica. En el extremo del cuadro aparece un clérigo, revestido con casulla, minuciosamente decorada con hileras de cruces swásticas, apuñalando por la espalda y en actitud de bendecir.

Sobre un fondo cengtral: una figura yacente en actitud de incorporarse del sepulcro (puede ser alusión a algún milagro o hecho de su vida o una forma de expresar simbólicamente la glorificación posterior).

En el plano superior aparece la figura de un rey inclinándose en actitud humilde y penitente ante un sepulcro con figura yacente”.

 

DATACIÓN Y ARQUITECTURA

 

Para  Odón Fuente estas pinturas “pudieron ejecutarse por encargo de la propia reina doña Leonor Plantagenet o alguno de sus cortesanos, deseoso de granjearse el favor real” y tendrían entonces que fecharse “entre los años 1177 -fecha de la canonización del santo- y 1214, fecha de la muerte de los reyes Alfonso VIII y su esposa doña Leonor”. A su vez, J.J. Ruiz Ezquerro, estima que son de comienzos del s. XIII. En cambio, J.M. Rodríguez Montañés, estima que son de finales del siglo XIII, F. Gutiérrez Baños considera que se pintaron en torno a 1280, y Fernando Galván Freile dice que “podrían situarse a partir del año 1300”.

Mensula capilla de Santo Tomas Beckett en San Nicolas de SoriaEn cuanto al marco arquitectónico, y como dice Wikipedia, el hueco “se cubre con una bóveda de crucería cuyos nervios apean en dos ménsulas decoradas con cabezas humanas, una de cabellos ondulados y tocada con una especie de tiara y la derecha con corona rematada por una flor de lis. Éstas ménsulas se rematan con cimacios decorados con lises inscritas en cadeneta vegetal”.

Por nuestra parte, ante estas testas coronadas nos preguntamos si acaso no representarán las cabezas regias de Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet. Esta pareja regia, como se sabe, es una de las posibles interpretaciones dadas a las dos figuras enteras que hay en los laterales del tímpano de la iglesia románica de Santo Tomé-Santo Domingo en la ciudad de Soria, cuya fachada muchos suponen fue edificada tomando, en buena parte, como prototipo la de Santa María la Grande de Poitiers, de donde era señora la madre de Leonor de Plantagenet y musa de los trovadores, Leonor de Aquitania.

 

SANTO TOMÁS BECKETT

 

Odón Fuente identificó esta escenografía pictórica con el asesinato de Tomás Beckett, “amigo, confidente y canciller de Enrique II Plantagenet, rey de Inglaterra”, arzobispo de Canterbury, sede primada de Inglaterra. “Desde su nuevo cargo resiste las órdenes arbitrarias del rey y defiende con firmeza los derechos y libertades de la Iglesia. Esta resistencia del arzobispo provoca las iras del rey y algunos cortesanos de éste asesinan al arzobispo”, resume el canónigo. Y esta identificación histórica con Santo Tomás de Canterbury ha sido aceptada posteriormente por los críticos de arte aunque con alguna discrepancia en la interpretación exacta de las escena superior e inferior.

La tesis de Odón Fuente sobre la datación de las pinturas la enmarca en el contexto histórico del momento, dado que justamente en septiembre de 1170 se casan Alfonso VIII (el Rey-Niño de Soria) y Leonor, la hija de Enrique II y Leonor de Aquitania, hermana a su vez de Ricardo Corazón de León y Juan sin Tierra. Y la ciudad de Soria es dada en arras por Alfonso VIII como señorío a su esposa Leonor.  “La noticia del asesinato del arzobispo debió causar enorme pesadumbre en el ánimo de la reina y de sus cortesanos, a juzgar por los testimonios que nos han dejado y por el temor de la reina a que el delito, cometido por su padre, atrajese graves males a su reino”, comenta Odón Fuente.  En 1172 es canonizado por Alejandro III y un año después la reina Leonor  dedica una capilla de la catedral de Toledo a Santo Tomás Beckett; además, en 1175, funda en Salamanca la iglesia de Santo Tomás de Canterbury.  Al respecto hay que tener en cuentra que “tras la ceremonia de penitencia pública protagonizada por Enrique II ante su tumba, el 12 de julio de 1174, los hijos del rey extenderán institucionalmente su culto, en unejercicio por limpiar de culpa la memoria del padre“, según Marta Poza Yagüe.

Mural de Santo Tomas de Canterbury en San Nicolas de Soria

Odón Fuente considera que esta capilla fue “un ex-voto o testimonio de acción de gracias mandado erigir, bien por la misma reina o por algún cortesano de la familia real”, expresando así, igualmente, una expiación pública por el crimen ordenado por el padre de la reina Leonor, Enrique II. “El ornato y decoración de esta capilla indican ser obra realizada con generosidad y munificencia. Tanto más , si tenemos en cuenta que, precisamente al pie de estas pinturas y formando parte de la misma capilla, se encontró en 1935, mientras se llevaban a cabo obras de desescombro, el frontal románico de piedra que representa la ‘Entrada de Jesús en Jerusalén’, y que se custodia como una reliquia venerable en la Concatedral de San Pedro”, argumenta Odón Fuentes.

 

Sto-tomas-Beket-en-San-Nicolas-de-Soria

 

SANTO TOMÁS CANTUARIENSE EN ALMAZÁN

 

Este frontal de altar encontrado en 1935 al pie de las pinturas murales de San Nicolás de Soria, para Gaya Nuño, es del mismo taller escultórico del frontal de otro altar, sito actualmente en la iglesia románica de San Miguel en Almazán, en el que se representa también el tema del asesinato de Santo Tomás de Canterbury, y que también fue hallado en 1935.

Santo-Tomas-de-Canterbury-en-San-Miguel-de-Almazan

Frontal-Sto-Tomas-de-Canterbury-en-Almazan-segun-Gaya-Nuño

J.A. Gaya Nuño describiendo la pieza románica de Santo Tomás Becket en San Miguel de Almazán

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