Antonio Machado y Soria

Versos de Machado trasladados a lienzo por Rafael de la Rosa

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El pintor soriano Rafael de la Rosa es el autor de la colección de 21 cuadros al óleo inspirados en la poesía de Antonio Machado que puede verse de forma permanente en la segunda planta del Ayuntamiento de Soria. La exposición municipal fue inaugurada el 22 de febrero de 1989 por S.A.R la Infanta Doña Margarita de Borbón y su esposo, el Excmo. Sr. Don Carlos Zurita.

Hemos entrevistado a Rafael de la Rosa para que nos hablara de esta colección pictórica; entrevista en la que nos desvela lo que significan para él tres cuadros en concreto.

 

 Los cuadros

Qué mejor descripción de esta obra picotórico-machadiana que las siguientes palabras dadas a conocer por la Fundación Antonio Machado:

“De la Rosa, pintor soriano, creador desde hace muchos años de la Pintura Machadiana traslada al lienzo las más mínimas vivencias del poeta, reflejando la escala colorista de los versos de Campos de Castilla.

Estudioso del fenómeno Machado ha profundizado y se ha sumergido en él desde hace muchos años, hasta captar en mágicos instantes (retrocediendo en el tiempo), los rincones, lugares y panorámicas del paisaje y paisanaje donde el Maestro bebió su inspiraciónj, consiguiendo De la Rosa con sus pinceles plasmar de forma fiel y poética los sentimientos condensados en las obras del insigne sevillano, fraguando en la paleta los `tornasoles de carmín y acero, llanos plomizos, lomas plateadas, circuidos por montes de violeta, con las cumbres de nieve sonrosada´, inmortalizando el en lienzo la poesía de Machado.

En pintor cuenta con más de cien exposiciones en España y en el extranjero, teniendo obra dispersa en EEUU, Canadá, Alemania, Francia, Bélgica, Brasil, Méjico, etc., o incluidas en prestigiosas pinacotecas como la de la Casa Real de España, que le hacen embajador en el mundo de la Poesía Machadiana”.

Antonio Machado en el pintor De la Rosa

Machado en el Duero -Cuadro de Rafael de la Rosa

Cuadros machadianos

Antonio Machado sobre campos de Gormaz -Rafael de la Rosa

Antonio Machado y Leonor Izquierdo -Cuadro Rafael de la Rosa

Cuadros machadianos de Rafael de la Rosa en Ayuntamiento de Soria 2

Cuadros machadianos de Rafael de la Rosa en Ayuntamiento de Soria 1

Los versos inspiradores de estos cuadros

 

¡Oh tierra ingrata y fuerte, tierra mía!
¡Castilla, tus decrépitas ciudades!
¡La agria melancolía
que puebla tus sombrías soledades!

Era una tarde, cuando el campo huía
del sol, y en el asombro del planeta
como un globo morado aparecía
la hermosa luna, amada del poeta

Entre cerros de plomo y de ceniza
manchado de roídos encinares,
entre calvas roquedas de caliza,
iba a embestir los ocho tajamares,
del puente, el padre río,
que curva de Castilla el yermo frío

¡Castilla varonil, adusta tierra,
Castilla del desdén, contra la suerte,
Castilla del dolor y de la guerra,
Tierra inmortal, Castilla de la muerte!

La tierra no revive, el campo sueña
al empezar abril, esta nevada
la espalda del Moncayo;
el caminante lleva en su bufanda
envueltos cuello y boca, y los pastores
pasan cubiertos con sus luengas capas.

Más si trepáis a un cerro y veis el campo
desde los picos donde habita el águila,
son tornasoles de carmín y acero
llanos plomizos, lomas plateadas
circuidos por montes de violeta
con las cumbres de
nieve sonrosada.

Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas
por donde traza el Duero
su curva de ballesta
en torno a Soria, oscuros encinares.

He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera del Duero,
entre San Polo y San Saturio
tras las murallas viejas de Soria
barbacana hacia Aragón,
en castellana tierra.

Estos chopos del río que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua, cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas,
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.

¡Gentes del alto llano numantino
que a Dios guardáis como cristianas viejas,
que el sol de España os llene
de alegría de luz y de riqueza.!

Al olmo viejo hendido por el rayo
y en su mitad podrido
con las lluvias de Abril y el sol de Mayo,
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina que
lame el Duero!. Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco, carcomido y polvoriento.

¡Adiós tierras de Soria; adiós al alto llano
cercado de colinas y crestas militares
alcores y roquedas del yermo castellano
fantasma de robledos y sombras de encinares!

En la desesperanza y en la melancolía
de tu recuerdo Soria, mi corazón se abreva.
Tierra del alma, toda, hacia la tierra mía,
por los floridos valles, mi corazón te lleva.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada mas;
caminante, no hay camino
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Tu juventud mas joven, si de mas alta cumbre
la voluntad te llega, iras a tu aventura
despierta y transparente a la divina lumbre
como el  diamante clara, como el diamante pura.

Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares,
La tempestad llevarse los limos de la tierra
por los sagrados ríos hacía los anchos mares;
y en paramos malditos
trabaja, sufre y yerra.

Castilla miserable ayer dominadora,
envuelta en sus andrajos, desprecia cuanto ignora.
¿Espera, duerme o sueña? ¿La sangre derramada
recuerda, cuando tuvo la fiebre de la espada?

Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,
guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;
ni para su infortunio ni goza su riqueza;
le hieren y acongojan fortuna y malandanza.

Tardes de Soria mística y guerrera.
Hoy siento por vosotros, en el fondo
del corazón tristeza,
tristeza que es amor ¡Campos de Soria!
donde parece que las rocas sueñan
conmigo vais, ¡¡colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas…!!

¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana
liras del viento perfumado de primavera;
álamos del amor cerca el agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero
conmigo vais, mi corazón os lleva!

Y cuando llegue el  día
del último viaje,
y este al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje
casi desnudo, como los hijos de la mar.

El ultimo viaje de Machado en cuadro de Rafael de la Rosa

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