Románico de Soria

Los Reyes Magos en el románico de Soria ciudad

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En dos dovelas de las arquivoltas de portada románica de Santo Tomé (Santo Domingo) y en un capitel del templete meridional de la iglesia de San Juan de Duero plasmaron los tallistas medievales del s. XII  la Adoración de los Reyes Magos, así como el tema del “Sueño de los Magos” en otra dovela de Santo Tomé.

Según especifica Esthet Lozano López en su tesis doctoral sobre la portada de Santo Tomé “la  Epifanía  es  una  de  las  escenas  más  frecuentes  del  arte románico ya que en ella se exaltaba a la vez tanto a María como a Jesús. La Virgen era el trono del Niño ante el cual los Reyes se presentaban en procesión para rendir homenaje y ofrecer los presentes. La  Adoración  de  los  Magos  sólo  se  menciona  en  Mateo.  Pero  los  apócrifos también  relatan  este  acontecimiento  tal  y  como  lo  describe  el  Protoevangelio  de  Santiago,  el  Pseudo-Mateo  y  el  Evangelio  árabe  de  la  Infancia .  Este  episodio  se considera como uno de los más representativos del ciclo de la Infancia y desde pronto se buscaron las correspondencias bíblicas con el evento, de forma que los Magos remitían a  la  obediencia  y  al  homenaje,  y  en  el  episodio  destacaba  la  universalidad  del cristianismo. En este contexto las ofrendas eran vistas como el reconocimiento de la dignidad  regia  de  Cristo  (oro),  de  su  carácter  divino  (incienso)  y  de  su  humanidad (mirra).”

Una singularidad iconológica de la Adoración de los Magos en Santo Tomé es que son dos y uno sólo, como es habitual- los arrodillados ante María y Jesús, quizás motivados por los dos magos en igual genuflexión del tímpano de los Testimonios de Silos.

 

En San Juan de Duero sólamente el primero parece estar arrodillado (la ejecución artística es torpe).

En la imagen siguiente mostramos la dovela de Santo Tomé en la que se escenifica la escena del Sueño de los Magos con “la advertencia del ángel a los Reyes de que no vuelvan a dar cuenta del Nacimiento de Jesús a Herodes y regresen a su lugar de origen por otro lado. Se trata de una escena que aparece con cierta frecuencia dentro del ciclo de los Magos, pero que no cuenta con una difusión tan notable como laprecedente. El hecho está narrado por Mateo. Pero este breve apunte al acontecimiento no se desglosa mucho más en los apócrifos, y sólo hacen referencia a él dos ( Protoevangelio de Santiago, Pseudo-Mateo). La diferencia principal es que mientras que en el texto bíblico no se menciona al ángel como enviado divino, en los otros se concreta esta aparición”, según indica Esther Lozano.

 

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